Fidel es un país

Fidel es un país
____________Juan Gelman

domingo, 4 de diciembre de 2011

Un pacto eterno con la claridad solar

Alejandro Filio
  Aquí va, no sin gran retraso, otro puñado de intercambio de ideas con los lectores, o complotados, tanto en el blog punto COM como punto CU, me gusta concentrarlos para que fluya mejor la marea de pensamientos entre todos.


Anónimo dijo... Este artículo parece una fiesta de canciones y frases de amor; maravilloso baile en que converge tanta buena poesía, la poesía de la gente sencilla que agradece el divino intercambio y la lectura que nos regalas y la eterna invitación a no conformarnos con el artículo y buscar la bibliografía por los rastros que nos vas dejando.

Yo me uno a esta comparsa: gracias por existir, por escribir solo cuando te sientes lo suficientemente inspirado, y gracias por darnos clases de modestia y de amor, que es como resumo el mar de conocimientos que derramas en tus escritos.
Saludos, Aylin
31 de octubre de 2011 11:43 


El Diablo dijo... Bienvenida al baile, Aylin, y gracias por la generosidad de tus palabras, parece que se confabulan los que no encuentran más remedio a la existencia que la poesía. Me estremece cada abrazo que se suma y hace crecer la esperanza. Con tus ideas me asalta una canción de Silvio (constantemente me llueven textos de Silvio Rodríguez, —me va a demandar), es del disco Expedición, con arreglos sinfónicos hechos por el propio Silvio, y se titula “El Baile”. Descifrando el tejido poético, o jugando por él la pieza me invita a discernir los “bailes” a que nos invitan los tiempos “modernos” con mucho maquillaje, caretas, seudomúsica, el baile de modas y etiquetas, al que enfrentamos con el otro baile, el de la poesía al que hacías referencia. Quizás deliro un poco, Silvio dijo un día algo así como que le maravillaba que mucha gente ve en sus canciones cosas que él no se propuso, que no están, que no dijo, y no ven otras que ciertamente existen. En todo caso la ternura vertida en tu mensaje me conectó con esta canción, así que con ella te abrazo desde la distancia (solo física).
La sala nos espera
con ademán triunfante
para estrenar y aplaudir
el baile de la sangre.

Acuden las estrellas,
la prensa y los glaciares,
felices de compartir
el brindis de la sangre.

Velándonos, silbándonos
hay coro de carámbanos.
Rondándonos, cercándonos,
para inmovilizarnos.

No voy, no vas
al juego del disfraz,
corista tú y amor de este arlequín
romántico —al menos hasta el fin—
imposmodernizable.

La corte nos espera
a derramar la sangre,
pero no vamos a ir
a tan odioso baile.

2 de noviembre de 2011 10:56 
  
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Soledad dijo...  Cuando hablabas del despertar de la conciencia y mencionabas como cada vez son más los que abren los ojos, de cómo se intercomunican los pueblos, circula la información y se va formando un cosmos de utopías y mencionabas que poemas y canciones auténticas se diseminan, recordé una de Silvio: Leyenda
En 1977 los primeros Maceitos se reunen con Fidel
Al amanecer
algunos ojos ya eran de la oscuridad
y huyeron hacia las tinieblas del ayer
con un puñado de semillas por sembrar,
con un puñado de promesas por crecer
y amar.

Pero salió el sol
y se elevó sobre la tierra siempre más
secando el frío nocturnal, dando calor,
regocijando al mundo con su prodigar,
irguiendo al viento un poderoso corazón
de amar.

Y su luz subió
saltando las montañas, traspasando el mar,
regando el mundo con su cálida verdad,
su cálida razón,
esparciendo la claridad
como una estación.

Era bello el sol
que se elevaba sobre el mundo siempre más
con su destierro de nevadas, su canción,
su semillero en jubiloso despertar,
erguido al viento el poderoso corazón
de amar.

Y su luz llegó
al reino oscuro a las torres del ayer
y la simiente arrebatada de su amor
sintióse renacer
al contacto de su calor
y de su quehacer.

Luego al final
a la hora en que se suponía atardecer
sintieron que la luz quedo en su respirar
como una sangre de la atmósfera, un poder,
un pacto eterno con la claridad solar,
con ser.

2 de noviembre de 2011 14:32

El Diablo dijo… Leyenda es una canción que de pronto uno como que la ve; recuerdo algún amanecer a la orilla del mar, que es uno de los acontecimientos más hermosos de la naturaleza, y relaciono, con la canción, esa belleza de luces in crecendo con la humana y crea una sensación de paz interna, como de acompañamiento muy enaltecedora. Esa canción la hizo Silvio a los Maceitos, los primeros jóvenes casi todos cubanoamericanos, o hijos de cubanos, que vivían en el exterior —especialmente en Los Estados Unidos—, que vinieron en las Brigadas Antonio Maceo. En la actualidad vienen muchas brigadas de diversos rincones del mundo, y participan en labores agrícolas con  carácter voluntario y recorren el país con su mensaje de amor y solidaridad. Así que la luz creció, como reza Silvio en su canción.
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Yoandra dijo… Querido Diablo. Me encanta esta sección.
Por lo que cuentas en tus notas debes tener más o menos la edad de mis padres. Quisiera contarte de mí a ver si me ayudas con el dilema de mi vida. Tengo 22 años y estudio en la Universidad de la Habana. Llevo un tiempo sola y no se si encontrare alguien a quien amar. He tenido dos experiencias de parejas muy distintas y ninguna resultó. De mis padres aprendí a gustar de la música que ellos escucharon siempre en nuestra casa: los Beatles, Silvio, Serrat, Fito Paez. También me gusta Buena Fe, William Vivanco, David Torrens, Raúl Paz. Eso no se si hizo que de alguna forma fuera mas critica con otro tipo de música, y, de hecho, me siento bastante sola cuando trato de compartir mis gustos con los amigos de mi edad. Tuve una relación de casi 1 año con un muchacho muy bueno, con valores, inteligente, con el cual compartía muchas cosas, pero no compartíamos los gustos musicales ni de teatro. El siempre prefirió escuchar otra cosa que está más de moda. Le gusta mucho Aventura, Enrique Iglesias, Juanes. Yo nunca pude disfrutar oír música con el sin que el criticara mis gustos y yo los de él. Eso en buena medida nos separó. Luego conocí un muchacho que me pareció lo máximo: se sabe las canciones de los Beatles, conoce un montón de Rock, le encanta Carlos Varela y Santiago Feliú, y se sabe muchas canciones de ellos. Esto me hizo muy feliz durante un tiempo, pues compartir esas cosas para mi era buenísimo. Sin embargo, ya nos peleamos, porque solo piensa en irse a vivir fuera de este país, y yo no comparto ese sueño. Me siento muy sola, y no se donde encontrar lo que quisiera, o si debo conformarme con algo que no es mi ideal. Quisiera saber que piensas, te veo como alguien muy sabio que me puedes aconsejar.
03/11/2011 a las 16:58

El Diablo dijo..El amor es una larga carrera, más larga que la que estudias Yoandra (no me dices cual, por cierto); tan larga que nunca acaba, pues encontrar a ese ser no significa haber llegado al fin del camino, sino al comienzo de otro camino ahora cabalgando acompañada; otro camino hacia nubes más altas del espíritu humano. Lo propio para la carrera, cuando te gradúas estás en el principio de un camino que debes perfeccionar cada día, con la práctica, el reteorizar constante.
Llevas ventaja sobre muchos para hallar el amor, Yoandra, la ventaja de tu alma culta, esa es el requisito indispensable. No te apures, se demora el tiempo de tu vuelo (como diría Silvio) porque no eres vulgar, conformista, simplona, globalizada por la seudocultura consumista, que es —lamentablemente todavía— lo que más abunda en el universo; o sea que el ser equiparable a ti no es un ser común, pues tú no lo eres; pero no desesperes. A quienes pasan por tu vida, como ese que le gusta Juanes y esas cosas (el Juanes ese vino al concierto de la Plaza y no solo canta tonterías sino que, además, las canta como los perros eh?). Ese Juanes, se aparece en una descarga común de trovadores, sin la el sistema propagandístico que lo envuelve, y cuando canta un par de canciones “le dan el bate”, como suele decirse. Y al grupo La aventura, lo escuché en  “¿qué es eso, mi socio? Me abrió los ojos, como asombrado de que yo no supiera, y me los identificó. Realmente son insuperables; al que trate de hacer menos música que esa le sale una melcocha gigante. En los ochenta había unos grupitos “internacionales” que eran lo peor de lo peor, hiperamorfos, los clásicos del mal gusto, se llamaban Los Pasteles verdes, y créeme, Yoandra que La aventura esa los dejó chiquitos. No me explico como alguien puede asimilar aquello tan insulso, descerebrado totalmente, con el chiqui chiqui de la guitarrita y la voz telefónica y superñoña ensartando frases huecas y gastadas al extremo. ¿Cómo vas a aguantar, —amor mío—, a alguien a tu lado con esos gustos? No te apures, ni te creas sola en el mundo. Hay muchos espacios donde se encuentran jóvenes como tú, con sueños y gustos similares. ¿Por qué no vas a La Utopía este sábado? Allí en el Piano Bar Tun Tun de la Casa de la Música de Miramar, de 5 a 9 pm.) vas a encontrar aquello lleno de gente que tiene similares gustos y pensamientos tuyos, incluso muchos de las universidades pues aprovechan que el precio de entrada para estudiantes es 10 pesos MN; de la UH van muchos amigos Mencionas, entre tus cantautores favoritos a Beatles, Silvio, Serrat, Fito Páez, Buena Fe, William Vivanco, David Torrens, Raúl Paz, y todos ellos pasan por las tandas de videos que ponemos allí (yo mismo las edito); primero una tanda para gozar con los videos más trovadorescos de 5 a 6, rompe entonces una descarga en vivo (este sábado 5 de noviembre los invitados especiales son un dúo argentino muy joven y el grupo Dcorason, excelente, que lo componen estudiantes y egresados del ISA). Tras un par de horas con la trova en vivo, viene una segunda tanda de videos para bailar (con la cabeza puesta) a base de Maná, Calle 13, Buena fe, Rubén Blades, Habana abierta, en fin, esa música también de autor más arribita. O sea que allí reina absolutamente ese tipo de música que prefieres y, por tanto, no van a allí los seres más globalizaditos musicalmente. 
Tienes, Yoandra, un espíritu creativo, te gusta la poesía, no puedes, bajo ningún concepto, vivir ya fuera de ella, es como el agua para el pez, no hay manera de sobrevivir con alguien despoetizado o in-poetizado junto a ti, sería condenarte. Claro que hay casos de esos salvables, porque la cultura es un proceso, y, especialmente, si se es joven, hay oportunidad de entrar a ese reino espiritual; debido a la distorsión de los medios masivos, que es un proceso global —sencillo y voraz—, hay millones de seres que nunca han escuchado música real, han sido invadidos desde que nacen por ese bodrio comercial sonoro en el que se invierten millones y millones, por el simple objetivo de tener a la humanidad enajenada del mundo concreto, de la sociedad. Tenernos descerebrados es el objetivo central de los medios masivos en la sociedad consumista, precisamente para que la gente no piense, no se socialice, el egoísmo tonto es la base que sustenta la competencia comercial en el mundo capitalista; si te poetizas ellos pierden dinero y quiebran, si no te dejas arrastrar por el sistema de propaganda que te incita a comprar a comprar y comprar incluso mucho de lo que no te hace falta, los arruinas; el negocio de ellos es estupidizarte lo más posible para que seas un animal de tiendas, un cazador de “lo último” que salió, lo de ellos es pescarte a cada instante con la nueva marca. Como los dueños de las transnacionales de la información, de la radio, la TV, incluso la Internet, son los mismos del resto de los negocios (o, son los dueños o los que sustentan a esos medios pagando por sus spots publicitarios) pues no te van a poner una música que te haga pensar en los demás, en los problemas del mundo, te ponen las pastilla para dormirte en vida, para encerrarte en esa burbuja de american way of life; lo que te ponen a todas horas son los Juanes y esos “puro caritas” —como dicen los mexicanos— para encerrarte en un mundo de vanas ilusiones, el star system, o sistema de estrellas, donde los ídolos del cine, la música, los deportivos o hasta políticos integran el modelo al que debes aspirar, y te crean con ellos una nube en la cabeza que te aleja del acontecer, de la vida que está a tu alrededor; te encierran en los chismes insulsos sobre ellos, si el futbolista X se casó con la modelo fulana o la Mis no sé cuanto, si el Juanes H tuvo un altercado con la estrella del porno Cuca la loca, si se le perdió el perrito peluchín a la Princesa del boniatillo, en fin te tupen con ese mundo en el que no cabe la música poética, porque, además, los verdaderos creadores no se van a prestar luego para un spot promoviendo un desodorante. Nada, mi amiga Yoandra, te he dado todo un discurso, solo para decirte que eres adorable y por tanto, serás irremediablemente adorada.
Martí escribió a María Mantilla una niña que quiso como una hija (mucho se debate aun si lo fue incluso carnalmente): “A mi vuelta sabré si me has querido, por la música útil y fina que hayas aprendido para entonces: música que exprese y sienta, no hueca y aparatosa: música en que se vea un pueblo, o todo un hombre, y hombre nuevo y superior.” Y luego le agregaba algo así como que tuviera cierta piedad para los que  no llegan a esa música pero que para su corazón guardase lo más poético.
Yoandra, no te quedes al borde del camino, no estás para nada sola, a todos los que tenemos  una mentalidad alternativa a ese mundo de pasarelas, nos ha ocurrido lo que a ti. No sé si leíste mis “Confesiones” (al que algunos llaman la segunda parte de El Diablo) allí hay cuento algo que me sucedió que es exactamente lo que te pasa, enamorarse de alguien que no soporta las canciones de Silvio y/o decide que su vida no es en su país, lo cual es un derecho que tiene cada humano, el de vivir dondequiera, pero el mío (al igual que el tuyo) es vivir en Cubita —y más que un derecho es un gustazo esencial. Aquí te abrazo con el texto de la canción que encabeza el capítulo del libro: 
 E.P.D. Golondrina
                                               
 Nunca llegaste a las canciones del poeta,
 floreabas sólo a ras lanzando redes;
 me resistía a negarte mientras las yemas de tus dedos
 descifraban mi voz en las paredes.

 Creí que sobreactuabas los silencios
 para no dar espacio a lo manido,
 era tan evidente la cascada
 que tomé ese mutismo con que halabas
 como el salto esencial sobre el olvido.

 No me has dejado otra salida que llover
 por esos planes con que estallas tras el mar,
 tu silueta se impacta sin vibrar
 contra el corte brutal de una canción
 cual fósil de este siglo a terminar
 condenando a herejías la ilusión.

 Nunca llegaste a las canciones del poeta 
 aunque tu aliento no dejara de buscar,
 sólo me tarareabas por joder
 ondulando en la danza corporal.
 ¡Qué pena que dejaras de creer!
 Duele tu crucifijo en mi espaldar.


 Nunca llegaste a las canciones del poeta.
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Mayrel dijo… Hola, Hace tiempo que leo a EDI, quería escribir aquí, pero no me decidía. Yo soy unos cuantos años mayor que Yoandra, y tengo dos hijos. Hace un tiempo estoy pasando por una ruptura, luego de casi 20 años, y creo que ya voy levantando. Ha sido El Diablo Ilustrado con sus consejos, sus poesías, muchos de estos trovadores que citas, y varios escritores a los que he llegado por lo leído en sus 2 libros, los que me han ayudado a seguir. He descubierto un mundo de poesía, que por diversas razones, había dejado a un lado y del que nunca debí alejarme. Entonces, sólo quería AGRADECER a El Diablo Ilustrado por estar ahí y por no darse a conocer (y esto me ha llevado tiempo entenderlo). Otro día vuelvo acá con más comentarios, ya rompí el hielo.
Saludos.  04/11/2011 a las 9:48

El Diablo dijo… Es la poesía que tenías dentro, quizás con un impulsito de los libros, quien te da alas, Mayrel; ahora la sacas al viento, no podía quedar presa por más tiempo; es, como dices, la huella de los mejores fantasmas las que no hacen crecer,  para eso ellos dejaron el rastro en un libros, en una partitura, en un óleo, para que los que llegamos después ya tengamos una parte del largo sendero de los misterios despejado y podamos ir más lejos. Seguirás bogando, cada vez con el viento más a favor, pues vuelas con la brisa de esos mejores fantasmas de la poesía; más que los libros es tu propio espíritu quien te ha reencontrado con los mares insondables de la cultura, de la auténtica; a veces sucede que nos distanciamos por dejadeces, o alguna influencia —no negativa pero sí que nos arrastra a menos— de ese descubrir constante, de ese abrazar a los demás; pero las buenas almas retornan, tú ibas a saltar hacia la poesía, tu ser no te dejaría quedarte apresada por más tiempo. Los libros son una excusa, Mayrel, o acaso un detalle, eras tú que no ibas a quedar ajena a tu esencia, la del amor.  Gracias a ti, por llevarme de alguna manera… ya no hay hielo, echémoslo en un vasito, con un licorcillo y brindemos con él por tu regreso
04/11/2011 a las 15:57
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Laura djo… Estimado Diablo, te busqué en la red y te encontré! Me leí tu segundo libro y me gusto mucho. No tengo frecuente acceso a las maquinas, y ahora que puedo leer tu página durante un rato con ayuda de un amigo me motivo a escribirte, aunque para plantear mi desacuerdo contigo en algo: eres muy categórico y absoluto en lo que dices a Yoandra. Seria magnifico que todos tuviéramos acceso a esa música que tu oyes que parece ser mejor que la que oímos la mayoría. Y eso lo hacemos porque es la que nos ponen en la radio o TV. Yo con mi salario no puedo comprar un CD de música, y aunque lo tuviera, no tengo ni equipo donde oírlo. A veces me molesta oír la música que ponen que me parece chabacana, pero uno llega a acostumbrarse, no hay remedio, y nuestros hijos no tienen donde buscar otra cosa que el regueton. Entonces, tu discurso es bonito, pero no esta acorde con la realidad, al menos la que tenemos acceso la gran parte de este pueblo. Me encantaría ir a ese lugar que dices, aunque vivo bastante lejos de ahí. Creo que es un riesgo enjuiciar a las personas por la música que oyen, como bien dice la muchacha su primer novio tenia mejores sentimientos que el segundo, a pesar de sus gustos. O sea, que hay personas buenas en este mundo que no oímos la buena música, porque no alcanzamos a descubrirla y tenerla. Te saluda y admira, Laura   07/11/2011 a las 16:49


El Diablo dijo…Amiga Laura: releí detenidamente lo que escribí a Yoandra antes de contestarte, y es posible que sea algo categórico, y más tratándose del amor, que es tan misterioso como cada mundo espiritual; de todos modos, creo haber sido cuidadoso. Fue ella quien me planteó su dilema pues no se siente bien —lógicamente— con alguien de gustos tan diferentes; no creo que uno sea sencillamente bueno o malo por el arte o no que consuma, pero si creo que el espíritu crece o se despeña de acuerdo con la asimilación de las mejores señales que han dejado a su paso los humanos. Vivir es un proceso constante, de ir aprehendiendo del entorno, de los otros, de la historia, de la cultura, es un proceso crítico; uno va conociendo, valorando, desechando y asumiendo. Yoandra demostró ser un alma culta, noble, y lo que le dije, fue que no se desesperara que va a llegar su vida el ser que se merece; —que se merece por el alma que se ha tallado en ella misma, lo cual es belleza que brota del interior y que solo quien ha cultivado la suya por similares caminos, sabrá apreciar. La cultura da ojos, el buen arte no es más que un ampliador de horizontes. Un noviazgo puede ser un intercambio de esos mundos donde el que viene de atrás avance en esa interacción de almas, aportando también; pero tiene que haber intención de descubrir, de poetizar, si no, ese que va detrás se volviendo un lastre, y tú queriendo volar y halando y halando hasta que te hundes. Creo realmente que una relación amorosa es fundar un nuevo mundo entre dos, que tiene que ir espesando y enriqueciéndose constantemente y por siempre; en cuanto se detenga, perece el amor y queda entonces un “soportarse” desmoralizador o marchitador (para no ser muy duro). Es muy cierto que se golobaliza una (seudo) cultura estupidizante, descerebradora, que va a la par, y en oposición a los procesos culturales auténticos de los pueblos, incluso se infiltra en ella para confundir a los neos avispados. No me canso de criticar a los que en nuestros medios —los cubanos—, siguen ese mecanismo comercialoide que imponen las transnacionales de la información y la divulgación, o mercados del arte; los que copian con sus pocas luces a esos astutos mercaderes. Pero igual te digo que no estamos calvos,  se difunde también mucha buena música; lo que hay es que buscarla. No son pocos los que de alguna manera tienen acceso a una computadora, en casa o en el trabajo, en la escuela, y escuchan y se pasan música en memorias o discos; (de la mala y de la buena, según cada cual), muchos tienen equipos de CD o DVD, otros tienen radio y TV. En nuestros medios, si bien hay que desterrar aun mucha frivolidad y teque (dos extremos que son la misma cosa), no están huérfanos de espacios (a veces especializados) donde encontrar arte auténtico. Del mismo cine, los sábados por la noche ponen regularmente tremendos clavos, películas todas iguales —solo hace falta saber el género (manera de nombrar las variantes de encasillamiento) y ya has visto la película, aunque sea un estreno. Te dicen que es de catastrofismo, y ya sabes: primeras secuencias de una paz sospechosa, donde presentan a un grupo de personajes en situaciones vitales idílicas, hay una secuencia entonces que da como una corazonada de un desastre posible, hay un investigador joven que advierte del hecho, pero la empresa implicada no quiere perder sus ganancias y trata de silenciarlo, ahí aparece la muchacha que primero desconfía pero luego lo apoya, se produce el desastre y los amantes desafían la catástrofe salvando gente por aquí y por allá (siempre hay un niñito y un perrito despistado que en su momento aumenta el dramatismo). Por ahí salen todas las del género, solo cambian los efectos especiales, y que una es de maremoto, otra de volcanes, otra de un fuego, en fin. Cada género de esos es un esquema que se repite más que las fotos en los álbumes de bodas (la pareja tras el cake con las copas cruzadas, la de los tortolos mirando hacia atrás por el cristal del auto, la de ¡que se besen que se besen!, la de las firmas del contrato ante el notario, con los rostros de parientes circunspectos… en fin, que si le recortamos las cabecitas de un álbum y se las ponemos a otro, no se nota la diferencia. Me he apartado, pero con variantes de lo mismo: la cultura del esquema, de la anulación de la individualidad, de hacer lo hecho, de la ausencia de creatividad y de pensamiento ¿por qué me tengo que casar de la misma manera y una manera, además, cargada de excentricidades (esos novios sentados sobre el respaldar de un carro descapotado como dos muñequitos exhibiéndose por la ciudad con fanfarreas, por ejemplo); y para qué hablar de todo el engranaje que astutos mercaderes han montado cargados de ostentaciones y lujos kitsch, donde para colmo el mal gusto sale carísimo. Y mucha gente se ve envuelta en esas trampas que asfixian y alejan a los seres humanos de la esencia de la felicidad con un mundo de lentejuelas, apariencias, fuegos artificiales que se desvanecen porque son espejismos sepultadores del proceso poético que debe albergar a cada humano.
Amiga Laura, volviendo a la punta del ovillo, el medio ambiente sonoro está contaminado pero hay caminos alternativos, hay mucha gente tejiendo redes poéticas para respirar y andar. Ahora mismo, en la ciudad hay muchísimos rincones (hablo de cientos) donde se hacen todas las semanas, y todos los días de la semana, actividades con carga poética, sea lecturas de poesía, presentaciones de libros, peñas, conciertos. Algunos son pagando la entrada, desde 5 pesos hasta 50 (lo cual para muchos es cara y otros lo pueden pagar); menciono lugares de que de lunes a domingo tienen algo: El Café del Bertolt Brecht, el Barbaram Pepitos Bar, el Centro Cultural Fresa y Chocolate, El Sauce, El piano bar Tun tun de la Casa de la Música de Miramar, el patio Bar de los Estudios Areito de la EGREM en Centro Habana, Los Jardines del teatro Mella; algunos como la EGREM o La Casa del Alba, donde, con entrada libre. En estos últimos días hubo allí un concierto de Liliana Héctor Balance, excelente trovadora acompañada de un grupo de músicos tocando clásicos de la canción de autor latinoamericana, Fito Páez, Carlos Varela, Atahualpa Yupanqui, Silvio y Pablo, en fin, ya escuché algunos temas y te garantizo una exquisitez, allí mismo en estos días también concierto de Gerardo Alfonso (uno de los grandes trovadores) en el Centro Pablo (también entrada libre) concierto A guitarra limpia de Heidi Igualada… estas son solo algunas que me vienen ahora a mente, de lo muy cercano; te puedo asegurar que cada semana hay no menos de 15 o 20 acciones —siendo en extremo conservador— del más exquisito gusto en la ciudad, y solo de de trova, hay muchísimas; así mismo de teatro, artes plásticas y otras manifestaciones que igualmente alimentan el espíritu. A propósito, este jueves a las 7 pm. en el teatro de Bellas Artes hay un concierto realmente sublime se trata de un homenaje a Marta Valdés bajo el título ‘En la Imaginación’ que hace un trío argentino Sílvia Pérez Cruz & Javier Colina.
Disculpa si me he extendido, coincido contigo que hay gente noble y buena que no ha entrado —y puede entrar— al cosmos del arte auténtico, que está casi siempre ante los ojos, pero ese proceso desmochador de almas, les impide detectarlo; de ahí nuestras andanzas quijotescas buscando tender la mano con un verso, una canción, un sueño.         
    
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Alina dijo… Diablo amado mío: Bonita y a la vez triste canción, no dejas de sorprenderme, escribo poco pero te leo mucho, me recuerda esta canción una bien especial que guardo de Alejandro Filio, trovador mexicano con una letra increíble, de seguro conoces su obra, la “rolita” se llama “Despierta”, tengo algunos cds suyos que me hacen volar. Te sigo besando desde lo más profundo de mi alma. 
04/11/2011 a las 10:51

Alejandro Filio

El Diablo dijo… Ahora que me hablas de Alejandro Filio, me das un alegrón doble, o triple, qué se yo, ayer me escribía una muchacha creyéndose sola en su mundo poético, porque no encuentra a nadie que comparta su gusto por la buena música, la auténtica de los pueblos, no encuentra su amor y desespera oyendo a Fito, a Silvio, a Santiago, Buena fe, y ahora me llueves tú con Alejandro Filio, somos tantos y como topos en el subsuelo gozando escondidos nuestro mundo, porque los grandes medios difunden la estupidez, el desamor, la mentira o payasada con disfraz de cultura; realmente son genocidas esos grandes medios, podan las almas, por eso el mundo tiene tanta sangre y avaricia, porque escasea no la poesía sino los circuitos donde fluya libremente. Gracias por tus palabras Alina, ayudamos un tin también a esa amiga que escribió ayer, y ya que la mencionaste, regalémosle tu y yo, a ella, a todos los que bailan en la fiesta de los versos, la canción de esa cantautor mexicano, Alejandro Filio, uno de los muchos que esperan porque lo abracemos…
Despierta, son las siete y media
y hay que empezar otra vez la tradición.
Despierta, yo también fui presa
de este mal de luchar contra el reloj.
Este milenio acaba y no es sencillo
y no lo ha sido para nadie, entérate.
Sólo despierta que Carlito espera
y la mamá de nuevo no durmió.
Despierta, Preston y la sala
no son nada si no estás alrededor.
Despierta, que encontré en mi almohada
para empezar de nuevo una razón.
Sé que no soy el indicado
para hablarte de soñar,
no hay nada que agregar,
sólo despierta.
Cuando dejas tus zapatos
pegaditos a los míos, no sé bien,
no entiendo bien si estoy
construyéndote un futuro
o curándome un pasado
pero sé que este cuento no acabó.
Cuando dejo mis zapatos
pegaditos a los tuyos, no sé bien
no entiendo bien si estoy
construyéndome un futuro
o curándote un pasado
pero sé que este cuento no acabó.
No terminó…
Despierta, que el volcán no estalla
y Salinas no contó lo que ocurrió.
Despierta, cortas son mis alas
pero están dispuestas al amor.
Ese colegio es todo un paraíso
y en el camino existen bichos y color.
Sólo despierta, o hazme un lugarcito
para soñar y olvidemos el reloj.

04/11/2011 a las 15:42

3 comentarios:

  1. Amigo Diablo, Tengo casi la misma edad que Yoandra (21 añitos). Y cargo sobre los hombros la misma cruz de la soledad espiritual que ella describe en su post. Vivo desde hace mucho al otro lado del mar “por cuenta y riesgo” como diría Frank Delgado. He de decir que sus palabras me cambiaron la vida. Desde que le abrí las piernas a su libro; vago enfermo de poesía; de pagina en pagina y de canción en canción. Podría decir que desde que lo conocí a usted solo logro tener como amigos a una legión de fantasmas (Serrat, Dylan, Nietzche, Borges, Salinas, Sabines, Lezama, Machado) son algunos…
    Solo yo conozco a tales fantasmas en este lugar donde vivo; lo cual me entristece mucho. Pues aquí es doble; en lo que se trata de vender a payasitos como Juanes y otros. En cambio esto me da la responsabilidad de inyectarles a las personas el gusanito de la duda; como hizo Eva con Adán. Y mostrarles que existen “locuras que son poesías” y “que no hay que confundir valor y precio”. Espero algún día encontrar una rosa tan especial como Yoandra; con la cual compartir mis espinas. Pues muchachas de su edad; con tales gustos… Son como la flor azul de Alejandría… casi imposible de encontrar… y más en este lugar donde el destino me ha sembrado. Señor Diablo; me gustaría recomendarle (o quizás pedirle) que escuche o me dé su opinión sobre cantautores que he encontrado últimamente y añadido a mi lista de Fantasmas... (Como hizo Harry haller con su amado Goethe) Estos amigos son Javier Ruibal, Jacques Brel, Caetano Veloso y Leonard Cohen… Me gustaría saber si ha escuchado a algunos de estos seres y su opinión sobre ellos…. También Miles Davis… Desde una cercanía muy distante le abraza… Alberto… (Albertserrot@yahoo.com)

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  2. Amigo Alberto, si todo lo que he escrito tuviese como único premio humano haberte sido útil me sentiría el más reconocido, gracias por hacer crecer con tu espíritu mi abrazo. Déjame decirte que Javier Ruibal estuvo en La Habana y hasta descargamos personalmente gracias a mi amigo Fidelito que es guionista de un programa de TV sobre trova, Entre Manos en el que Javier estuvo invitado. Caetano es uno de los más grandes interpretes de la música, no solo de Brasil sino universal, Leonard Cohen es uno de los pioneros de la llamada canción protesta, tengo incluso unos videos (algunos de los inicios de los 70), de Cohen, a Jacques Brel no lo he escuchado aunque he oído mucho hablar de él. Del mundo del jazz claro que Mile Davis y otros merecen posteriores comentarios. Tremendo piquete de fantasmas te acompañan, esa es una de las ventajas que tiene el arte, como diría Silvio “mi canto está conmigo, no tengo soledad”. Hace poco un señor mayor me vio con la guitarra y me dijo una frase como que lapidaria: ¿Eres trovador? ¡Eso alivia mucho! Y creo que el verdadero arte es un compañero con quien uno crece, y nos ayuda a extender la mirada hacia uno mismo, hacia el eterno, con más profundidad y poesía; por eso combato con fuerza, como bien dices, toda la seudocultura que poda a los seres humanos de ese tesoro que es sentir una obra auténtica y crear como espectador activo con ella, con ellas. Sirve tanto para gozar mejor los amores diversos como para aliviar tensiones en momentos duros que tiene la vida. Más adelante, cuando una mensajes que tengo pendientes me extenderé en tu abrazo. Claro que Yoandra es una muchacha de ensueños, de esas herejes de espíritu dador y de alma buena, en el sentido en que lo expresa en sus versos Machado “soy, en el buen sentido de la palabra, bueno”, a veces parecemos solos pero no somos pocos. Te abrazo

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  3. EDI:
    Me han llamado la atención los comentarios de Laura y Yoandra, me creo en cercanía generacional con Laura y mis hijitas con Yoandra.
    Quiero comentarle a Laura que como ella tampoco cuento con un respaldo salarial que me permita comprar cuanto CD quisiera oír o darles a mis hijos para que se nutran de buena música pero nunca me he conformado con ello, he batallado y he encontrado variantes para hacérsela llegar y cuando digo hacerles llegar buena música estoy diciendo libros, estoy diciendo acercarlas al buen arte en general desde el teatro hasta las artes plásticas.
    Aunque vivo algo alejada del centro de la ciudad siempre anduve a la caza de cuanta exposición de pintura u obra de teatro se estaba presentando para llevarles. Aprendieron muy pequeñas que los libros amplían el universo y se intercambian para poder leer muchos aunque la biblioteca personal que se disponga no sea muy grande.
    A la trova les fui acercando siendo muy pequeñas por cassette y específicamente a la poesía de Silvio por medio del libro Que levante la mano la guitarra de , sus canciones las leyeron y releyeron mucho antes de oírlas. Conocieron de la existencia del Festival de Cine Latinoamericano y distante aun estaban de la edad apropiada para asistir a muchas de las puestas pero les fomenté la curiosidad para cuando crecieran.
    Cuando les iniciaba en estos conocimientos les estaba demostrado que se podía buscar más que regetón porque si de algo no podemos quejarnos los cubanos es del gran abanico que conforman todas nuestras manifestaciones culturales y de la cantidad de caminos que hay para llegar hasta ellas.
    Hoy tengo dos mujercitas como tú Yohandra, hasta estudian en la UH también, decidieron seguir carreras que les permiten seguir de cerca las artes y las letras, ¿y sabes que tienen muchas amigas y amigos que disfrutan de Silvio, Pablo, Vicente, Frank Delgado, Varela, Gerardo Alfonso, se complacen con Buena Fe, Berazaín, Becquer, Mauricio Figueiral,Erick Mendez, muchos a los que les gusta la Trova como a ellas y a ti?
    Ahora no les llevo a estos “paseos”, ya están grandotas, y entonces, vamos junticas a oír, bailar, admirar, disfrutar de todo esto y después comentamos, debatimos. Unas veces aviso yo de algo que me enteré que está por ocurrir de este tipo, otras, me convidan ellas.
    A veces el presupuesto con que contamos no nos permite ir a El Sauce, o hasta el Bar Pepitos, El Café del Bertolt Brecht o al Centro Cultural Fresa y Chocolate pero existe la opción de ir al espacio A Guitarra Limpia en el Centro Pablo, al patio de los estudios Areito, a la Casa del Alba Cultural, al Centro Hispanoamericano de la Decima, al jardín del Instituto de la Música y todos tienen entrada libre.
    ¡Cuando llegamos mis hijas no están “entre viejos”, no se sienten solas, comparten allí con tantos jóvenes en estos lugares que se promueve la poesía, la buena música!
    Hoy disfrutan lo mismo un concierto de los Van-Van en el Karl Mark que participan gustosas en un homenaje a John Lennon conmemorando su muerte en el parque que lleva su nombre.

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