 |
Manuel L Ibarra
|
Trovadores de todo el país se reunieron los
días 2 y 3 de diciembre de 1972, en Manzanillo, para dejar fundado oficialmente
un movimiento que empezó a gestarse a mediados de los años 60 y que es conocido
internacionalmente como la Nueva Trova.
Este sábado 1ro de diciembre, en la víspera
de los 40 años de aquel suceso fundador, nuestra Utopía se convertirá en una
fiesta —especial, pues de alguna manera siempre lo ha sido— para las almas que
gozan de la canción sentida y con sentido. Aun tengo por confirmar algunos
nombres pero será un encuentro con trovadores de varias generaciones.
De lo pasado (a
huella poética impresa en el espíritu): Leo Ross, joven trovador habanero llegó
acompañado de un piquete con el que prueba sus primeras canciones.
Tras un concierto en el Centro Pablo, el
pasado llegaron como nuestros invitados dos trovadores del oriente, el
santiaguero Jorge Noel Batista y el holguinero Manuel L. Ibarra. Ambos
impresionaron en grado sumo, a pesar de ser muy jóvenes mostraron un depurado nivel
poético en sus textos, en piezas que abordaban aspectos diversos del amor, de
la vida cotidiana con profunda visión, ajena a ciertos sensacionalismos o
frivolidades de las que padecen estos días de seudocanción globalizada. Tanto
Noel como Manolito con excelente ejercicio guitarrístico que acuden a
sonoridades diversas, lo mismo sacan de la música brasilera, que del blues, que
del son; trovadores ambos de pura cepa que defienden muy bien sus canciones y
que se roban a un público bien exigente que terminó coreando y hasta bailando
en algún que otro momento.