¿Qué Cuba callada se deje morir…?
Sus hombres honrados
manchados están;
su gloria y sus hijos
perdiéndose van.
Y el americano… ¡riéndose está!
Sindo Garay, cantor que con su vida y obra tejió el paradigma de trovador cubano; le cantó al amor, no solo al que surge entre dos seres humanos, sino ese que se siente por todo lo que acontece a su alrededor; desde ese amor amplio y profundo miró a su tiempo, y con la impronta de ese espíritu poético tradujo en canciones agudas críticas a la sociedad, a un gobierno, o llamó a los mártires a abrir caminos a su pueblo.
Ayer decía la profecía
que un pueblo cauto jamás creyó;
hoy se acrecientan amargas luchas
que a Cuba matan sin compasión.
Ha tiempo murieron Maceo y Martí.
Si ellos vivieran y su patria vieran
tan negra la suerte, tan mal porvenir;
vislumbro a lo lejos los tristes despojos
¡Los años que faltan sin patria y sin Dios!
Compuso canciones realmente fuertes, de críticas agudas, como esta titulada “La profecía” u otras como “Acuérdate”, “La vergüenza”, “Ríos de sangre”,“No se puede vivir aquí”, “El huracán y la palma”, y “Los tabaqueros” inspirada en una huelga obrera y sobre la que Sindo Garay cuenta en su libro “Memorias de un trovador”:






.jpg)

