A los amigos de José Julián: este viernes 27 de enero, vamos a darle una serenata por sorpresa, sin que él lo sepa. Claro que lo va a sospechar, puedes cada año, en la víspera, nos vamos para el patio de su casa y allí trovadores, poetas, escritores, amantes se esa obra- vida colosal, lo asaltamos con sueños, ideas, versos, relatos, canciones, que de una u otra manera llevan su espíritu. A ese Pepe, que nos cura, nos aclara, nos envía una luz siempre que estamos en baja, ya sea por dudas, por melancolía, o porque simplemente uno ha caído en un bache —equivocado o siente apocado—; en fin a ese Martí, hermano mayor que estira su mano y nos encarama hacia él, no le faltará su fiesta de cumpleaños.
Sin decirle nada, pasemos la noticia entre los más cercanos y a las 10 de la noche del 27 lo sorprendemos con nuestras guitarras. Es lo que más le gusta, el revuelo de ideas, el abrazo colectivo, y que a las 12 en punto
Sin decirle nada, pasemos la noticia entre los más cercanos y a las 10 de la noche del 27 lo sorprendemos con nuestras guitarras. Es lo que más le gusta, el revuelo de ideas, el abrazo colectivo, y que a las 12 en punto