Palabras de Jorge Gómez, director del Festival, en la gala inicial del evento, celebrada en la tarde del miércoles 18 de mayo de 2016.
Víctor es de aquella generación del primer Caimán Barbudo, aquellos de la bohemia de Coppelia con sus 32 sabores en pleno L y 23. Ha sido cineasta, guionista de TV y premio Casa de las Américas. Siempre creímos, sin embargo, que él era fundamentalmente ese poeta increíble que siempre ha sido. Pero la vida lo puso al frente del Centro Pablo de la Torriente y volvió enredarse en los muchos caminos del arte contemporáneo cubano.
Con tanta humildad como respeto, comenzó hace 15 años a presentar trovadores jóvenes, viejos, intermedios, santiagueros, iconoclastas, soñadores y otros animales igualmente salvajes, y los fue grabando uno a uno, y haciendo tiradas en cassettes, en discos, como quien dice caseros. Hoy esa obra es uno de los más impresionantes documentos (¿o debo decir monumento?) a la nueva trova en nuestro país.
Víctor es de aquella generación del primer Caimán Barbudo, aquellos de la bohemia de Coppelia con sus 32 sabores en pleno L y 23. Ha sido cineasta, guionista de TV y premio Casa de las Américas. Siempre creímos, sin embargo, que él era fundamentalmente ese poeta increíble que siempre ha sido. Pero la vida lo puso al frente del Centro Pablo de la Torriente y volvió enredarse en los muchos caminos del arte contemporáneo cubano.
Con tanta humildad como respeto, comenzó hace 15 años a presentar trovadores jóvenes, viejos, intermedios, santiagueros, iconoclastas, soñadores y otros animales igualmente salvajes, y los fue grabando uno a uno, y haciendo tiradas en cassettes, en discos, como quien dice caseros. Hoy esa obra es uno de los más impresionantes documentos (¿o debo decir monumento?) a la nueva trova en nuestro país.










