Para decidir, para continuar,
para recalcar y considerar
Sólo me hace falta que estés aquí con tus ojos claros.
Ay, fogata de amor y guía
razón de vivir mi vida.
Con telúrica voz, como lamento doloroso de las entrañas de la tierra que sacude sus siglos de injusticias llega Mercedes Sosa a la eternidad de la América Nuestra y Nueva. Ella sintetizó en su obra, creadora desde las canciones que asume y ese hacerla suyas –y con ello universales- la voz de nuestros pueblos, el sentir y soñar de los pobres de la tierra.
Dale tu mano al indio,
dale que te hará bien
y encontrarás el camino
como ayer yo lo encontré.
Dale tu mano al indio,
dale que te hará bien
te mojara el sudor santo
de la lucha y el deber.
En artículo anterior me referí a los primeros años en la vida de Haydée Mercedes Sosa, que es su nombre completo, nacida en San Miguel de Tucumán, Argentina, el 9 de julio de 1935. Sus presentaciones inciales en la radio local, su camino junto al músico Oscar Matus la llevan hasta el Manifiesto del Nuevo Cancionero,