La revista El Caimán Barbudo ha ido sacando en sus últimas ediciones varios artículos muy interesantes que giran en torno a una de las epidemias más alarmantes en nuestros días: la globalización de la seudocultura consumista. La contaminación del medioambiente cultural con arte apócrifo se expande por el mundo borrando la memoria humana, la diversidad de identidades, atrofiando la capacidad de poetizar, esencial para la vida. Nos sustituyen el arte genuino de los pueblos, con una feria de ilusiones, plagada de lugares comunes, mal gusto, discurso elemental, primitivo, carente de imaginación que nos va podando sueños, sentimientos, capacidad de razonar. Nos encierran, sin percatarnos en un círculo vicioso, reduciendo el hábitat a un modo de vida donde las marcas y etiquetas se convierten en objetivo existencial. Cada día son más los que caen en esa red descerebradora y entran, sin percatarse, en estado vegetativo.
Urge una guerra de guerrillas espiritual, de ideas, anti consumista, por ello te invito a hacer, con este artículo de Julio Martínez Molina publicado en www.caimanbarbudo.cu como esos mensajillos de superstición internáutica tan de moda, que te llegan con la casi amenaza de que lo rebotes a 10 amigos o conocidos, o para que te dé suerte o para impedir la mala.
Urge una guerra de guerrillas espiritual, de ideas, anti consumista, por ello te invito a hacer, con este artículo de Julio Martínez Molina publicado en www.caimanbarbudo.cu como esos mensajillos de superstición internáutica tan de moda, que te llegan con la casi amenaza de que lo rebotes a 10 amigos o conocidos, o para que te dé suerte o para impedir la mala.








