Entre esas grandes suertes que me ha dado este oficio de escribidor andante por los caminos de la trova, una de las más sacudidoras del espíritu ha sido la de conocer personalmente a Teresa Parodi y tener con ella una de esas conversaciones en que uno apresa importantes esencias de una cultura, no solo argentina, sino nuestroamericana.
El Centro Pablo de la Torriente nos puso en contacto en diciembre de 2013 en una conferencia de Prensa, y luego, en una tarde noche de lluvia torrencial le grabé esta entrevista, que sacaré por partes.
¿Por qué tras tanto tiempo transcurrido? Pues, dejando reposar las impresiones, para que se asentara el entusiasmo, el disco duro en que había guardado la entrevista se bloqueó –al parecer sin solución. Recientemente un amigo sabedor de los misterios de la alta tecnología logró el milagro de devolver parte de mi memoria (ya la tecnología como que sustituye funciones antes casi exclusivas del cerebro), de ahí que este tesorito perdido –que tanto pené- retorne a la luz, y quién sabe si ahora con más valor; como aclaración, cuando conversamos, Teresa no era aún Ministra de Cultura de la República Argentina.








